Por qué un margen fijo no funciona
Muchos negocios a domicilio dejan el mismo hueco entre todas sus citas. Funciona cuando las casas están cerca, pero falla cuando la siguiente visita queda del otro lado de la ciudad o cae en hora pico.
El resultado se repite: llegas tarde a la segunda cita, recortas el servicio para recuperar tiempo o le pides al cliente que cambie de hora. Un hueco en el calendario no significa que llegues a tiempo.
Las cuatro partes del tiempo entre citas
- Recoger: guardar equipo, limpiar el área y cobrar. En servicios con mucho equipo (camilla, aspiradora de extracción, herramienta) puede ser lo que más tarda.
- Traslado: el camino en automóvil de una dirección a la otra, con el tráfico de esa hora del día.
- Llegar y entrar: estacionar, encontrar la entrada, caseta o recepción, y subir.
- Preparar: acomodar equipo y material antes de empezar el siguiente servicio.
Ejemplo paso a paso
Ejemplo ilustrativo, no una medición: una limpieza termina a las 12:00. Recoger toma 10 minutos. El traslado a la siguiente casa a esa hora se estima en 25 minutos. Estacionar y entrar, 5 minutos. Preparar, 10 minutos.
La siguiente limpieza puede empezar a las 12:50, no a las 12:30. Si el traslado fuera a las 18:00 en hora pico y se estimara en 45 minutos, el siguiente horario posible pasaría a las 13:10. Por eso el cálculo se hace para la hora real de la cita.
Cómo hacerlo sin calcularlo a mano
Puedes hacerlo con un mapa y una hoja de cálculo, pero se vuelve difícil cuando tus clientes reservan solos. En Locallign Agenda cada servicio tiene su tiempo de preparación y de recoger, y la agenda estima el traslado en automóvil con tráfico previsto para el día y la hora de la cita. Tus clientes solo ven horarios que dejan ese tiempo.
Ningún cálculo garantiza el camino real: un accidente o una manifestación cambian todo. Lo que sí evita es prometer dos citas que, en condiciones normales, no caben.